Bajada 2015

Queda hasta la próxima Bajada de La Virgen de Las Nieves de 2015:


XLII Fiesta de las Madres Real Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves

El próximo domingo 27 de mayo de 2012 tendrá lugar el emotivo homenaje que se tributa anualmente a la Virgen de Las Nieves “como Madre de todos los palmeros y, en general, a todas nuestras madres”.

La Fiesta de Las Madres se celebra en honor a la Virgen, a nuestras madres –tanto vivas como difuntas- y a la propia Isla, en representación de la Madre Naturaleza.

Fue instituida en 1971, por lo que en esta edición se cumple su fiesta número cuarenta y dos. Debido al arraigo que ha alcanzado en el Pueblo Palmero, se trata de la segunda festividad mariana más importante del año en el Real Santuario, después de las Fiestas Mayores de Agosto.

Tras tomar posesión de la parroquia el 11 de octubre de 1970, el actual rector del Santuario -don Pedro Manuel Francisco de Las Casas- instituyó esta celebración, conjuntamente con los “Coros y Danzas de la Sección Femenina”.

Patrona inmemorial de la Isla de San Miguel de La Palma, los orígenes del culto a la Virgen de Las Nieves se pierden en un pasado tan remoto como oscuro, y ha sido motivo de debate insular en todo tiempo. Como escribía en 1753 el dominico palmero fray Luis Tomás Leal en el prólogo de la novena a la Morenita, “ignórase el quándo, quién y de dónde vino aquel portentoso simulacro, que es de piedra, y no muy sólida, de tres quartas de alto, de color clarimoreno y con la preeminencia de todas las señales que, según arreglada crítica, califican por extraordinarias y milagrosas otras santas imágenes”.

El Papa Pío XII, mediante Breve Pontificio dado en Roma el 13 de noviembre de 1952, reconoció y declaró este Patronazgo Inmemorial de la Virgen de Las Nieves y de San Miguel Arcángel sobre toda la Isla de La Palma.

Tras el tradicional concierto en la Plaza interpretado por la Banda Municipal de Música San Miguel de Santa Cruz de La Palma, a las 11:30 de la mañana dará comienzo la solemne Eucaristía concelebrada en el interior de la suntuosa iglesia, centro espiritual de La Palma por antonomasia. Presidirá y predicará don Eduardo Rodríguez Rodríguez, Delegado Diocesano para la Nueva Evangelización y Formador del Seminario Diocesano de La Laguna. Transmitirá en directo la emisora “Cope La Palma” y colaborará el Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.

La imagen de la Virgen es una pequeña efigie de estilo románico tardío del siglo XIV (hay investigadores que aseguran que pertenece al siglo XIII) y se muestra sobrevestida para su culto. Varios estudiosos, entre los que se encuentra el prestigioso profesor palmero Pérez Morera, han considerado su posible origen sevillano. El desaparecido y polifacético artista Fernández García –figura importante en la creación de esta fiesta mariana que nos ocupa- escribió que es “una obra gótica con reminiscencias románicas”. Mide 57 cms. y está realizada en barro cocido, material con el que modelaron sus esculturas los artistas flamencos o franceses activos en la ciudad hispalense en el siglo XV. Hernández Perera nombraba como ejemplos de ellos a Lorenzo Mercadante o Miguel Perrín. El investigador palmero Martín Sánchez ha publicado un minucioso estudio sobre el imaginero Lorenzo Mercadante de Bretaña en el que le atribuye la autoría de la milagrosa imagen. Otros estudiosos, como el Marqués de Cubas en 1694, señalaban que es de “barro portugués con letreros en la orla o manto que no pueden leerse”. También es curioso señalar que la beata María de San José, en 1680, tuvo la revelación de que la imagen de la Negrita había sido formada por los ángeles del cielo de “la columna en que fue azotado el Señor”

Participarán en la celebración: la Rondalla de la Agrupación Folklórica “Tuhoco” del pago de Velhoco, el Coro Parroquial de San Francisco de Asís, la Banda Municipal de Música “San Miguel de La Palma”, la Banda de Cornetas y Tambores “Gayfa” (agrupaciones todas de la capital palmera), así como varios poetas de la Isla.

Recordemos que la “Gran Señora de La Palma” ostenta el título honorífico de Alcaldesa Honoraria y Perpetua de los catorce municipios: Santa Cruz de La Palma (1942), Los Llanos de Aridane (1964), Fuencaliente de La Palma (1982), Breña Baja (1992), Breña Alta (1994), Puntallana (2004), Villa de Mazo (2005), San Andrés y Sauces (2005), Tijarafe (2005), Villa de Garafía (2010), Barlovento (2010), El Paso (2010), Puntagorda (2010) y Villa y Puerto de Tazacorte (2010). Curiosamente también lo es del municipio tinerfeño de Güimar (1985).

El Excmo. Cabildo Insular de La Palma, por unanimidad, ha acordado conceder la Medalla de Oro de la Isla de La Palma al Real Santuario Insular (Pleno del 14 de enero de 2011), así como el título de “Regidora Mayor de La Palma” a la Virgen de Las Nieves (Pleno del 11 de febrero de 2011).

Al término de las solemnidades intramuros, aproximadamente a la una del mediodía, la Virgen –imagen mariana más antigua y que más riquezas atesora de Canarias- saldrá en procesión en torno al templo. Una ocasión excepcional para apreciar de cerca de la sagrada imagen durante la cual recibe la veneración directa y especial de su pueblo. Numerosas personas se arremolinan en torno a sus andas para poder cargarla durante unos instantes y así dar cumplimiento a una promesa; otras para besarle el manto o el baldaquino de plata y hacerle una petición, etc.

Una antigua tradición, recogida en el siglo XVIII por el erudito Viera y Clavijo, señala que la Virgen estaba en la Isla antes de la llegada de las tropas castellanas del Adelantado Fernández de Lugo a finales del siglo XV y que en una Bula Pontificia de Martino V fechada el 20 de noviembre de 1423, ya se hace mención de una capilla bajo la advocación de “Santa María de La Palma”. Existen indicios para pensar, como dijera el profesor Pérez Morera, “que el santuario fue fundado o superpuesto sobre algún lugar que los aborígenes consideraban sagrado”.

Para la procesión estará colocada en sus andas de baldaquino de plata repujada y decorada con motivos barrocos. Datan de 1665 y son las segundas más antiguas del Archipiélago. Las primeras pertenecen a la Virgen del Rosario de Santa Cruz de La Palma. Aquellas andas, junto con el resto del altar trono festivo despiezado en 42 trozos -compuesto por el sagrario, el frontal, las barandas, las cinco gradas, etc.- son llevadas, como cada cinco años, en alegre romería en la tradicional “Bajada del Trono” hasta la Parroquia Matriz de El Salvador. La última se celebró en julio de 2010 y la próxima será en el mismo mes de 2015. En la capilla mayor de ese templo se arma y aguarda bajo dosel de terciopelo y oro la llegada de la Virgen dos semanas después. Recordemos que la Bajada Lustral fue instituida en 1650.

A la “Fiesta de las Madres” acudirán devotos peregrinos y orgullosos romeros de toda la Isla. En aquellos años en los que no se celebran comicios electorales a finales de mayo, siempre esta celebración tiene lugar el último domingo de ese mes. Todos los caminos, una vez más, conducirán a Las Nieves. Como curiosidad digamos que tiene el honor de haber sido el primer Real Santuario nombrado en Canarias, título que ostenta desde que en 1649 fuera acogido por el monarca Felipe IV bajo su Real Patronato.

Existe un curioso mandato del Lcdo. Aceituno al mayordomo de la Virgen, Bartolomé de Morales, fechado el 6 de septiembre de 1576. En él le ordena que tuviera mucho cuidado de que no comieran ni durmieran en la ermita los vecinos que iban a velar a la “Señora” y que no bailaran en veinte pasos alrededor del templo, bajo pena de 6 reales en caso que se “perpetrara alguna danza”. Prohibición que luego fue ratificada en 1629. Recordemos que la imagen de la Patrona Palmera fue canónicamente coronada el 22 de junio de 1930. En esta edición se cumplen 82 años de este privilegio pontificio otorgado por S. S. Pío XI.

Para sobrevestir a la sagrada imagen se le van colocando diferentes vestidos que posee en su valioso ropero. Por ejemplo, para la edición de 2010 –año de Bajada-, se eligió un espectacular traje de tisú granate bordado en oro del siglo XVIII, cuya urdimbre (conjunto de hilos que se colocan en el telar paralelamente unos a otros para formar la tela) es de las más compactas de las piezas que conforman el fabuloso vestuario de la Virgen. Tras muchos años de no habérsele puesto, este lujoso vestido fue escogido entre la veintena de valiosos trajes completos de diversos colores que posee “ASIETA”. Así es como también se conoce a la “Morenita”. Son las siglas de –entre otras interpretaciones- “Alma Santa Inmaculada En Tedote Aparecida”, aunque también “Alma Santa Inmaculada En quien Tenemos Amparo”. Según la leyenda estaba inscrita en la espalda de la imagen. Algo que, sin embargo, no se ha podido comprobar.

En el último tercio del siglo XVI se inició la costumbre de sobrevestir a la sagrada escultura con tocas, mantos, joyas y sayas. El progresivo deterioro sufrido por el paso del tiempo obligó a encerrar la imagen bajo una campana textil. Así quedó configurada su iconografía tal y como la conocemos, embutida dentro de una percha triangular de corte barroco. El pueblo la ha venerado siempre bajo esta apariencia y descubrir su interior es un tabú que hasta ahora no ha sido desvelado. Paz y Morales decía en 1920 que esta forma exterior es la “propia de las imágenes de la Edad Media, teniendo para acomodarle los vestidos dos brazos añadidos, lo mismo que otro Niño Jesús que se pueden mover y separar de su cuerpo a voluntad. En sus vestidos usa de todos los colores, menos el negro, abuso intolerable y que debiera ordenarse el blanco como el único y exclusivo”.

Esta indumentaria se visualiza a través de las primeras representaciones pictóricas llegadas hasta nosotros: un exvoto marinero de 1639, un lienzo y una tabla del siglo XVII, piezas custodiadas en el Real Santuario de Las Nieves. En estas obras la sagrada imagen -vestida de aquella forma triangular- ya se expone a la veneración del pueblo. El mencionado cronista Marín y Cubas da testimonio de ello en 1687: “hoy está metida en una funda de madera que la hace más alta, y es además aderezada con vestidos y joyas…”

Otros ejemplos: para sobrevestir a la sagrada imagen en 2009, se eligió un magnífico y valioso traje de seda confeccionado en rico brocado de primavera muy antiguo. Está entretejido con hilos de oro. Se denomina “primavera” ya que el dibujo se basa en muchas clases de flores. En este caso concreto, la que más predomina es el clavel. El vestido que lució en la edición de 2008 fue un espléndido traje verde claro muy antiguo, confeccionado en brocado, también entretejido con hilos de oro, de modo que este metal forma en la cara superior unas grandes flores briscadas de diversas tonalidades. No se le ponía después de unos quince años. En el año 2007 se la revistió con otro valioso traje verde como símbolo de la frondosidad y el verdor de los campos de Villa de San Andrés y Sauces que tuvo el honor durante esta fiesta de entregarle los atributos como su “Alcaldesa Honoraria y Perpetua”. También fue elegido por ser precisamente el color de la Virgen de la Montaña, Montserrat -Patrona de ese municipio-. El año anterior se eligió un traje verde claro y luminoso confeccionado en oro y plata y riquísimas telas del siglo XVIII en honor a Villa de Mazo, como símbolo de la campiña y sol de sus costas y por el mismo motivo. El año 2005, se le colocó un precioso y rico traje rojo en honor a San Juan Bautista (color de la sangre derramada en su martirio), patrón de Puntallana, al ser este municipio el que honró a la Patrona Insular con el mismo título; y así un largo etcétera.

Antes de la entrada de la Virgen en el templo, y de que le sean tributados los honores reales por las dos bandas mencionadas, tendrá lugar la ofrenda floral y poética y la exhibición folklórica.

La ofrenda floral a la “Virgen Negra de La Palma” la iniciará el Ilmo. Sr. don Miguel Angel Morcuende Hurtado, Director Insular de la Administración General del Estado, y su esposa, doña Isabel Trujillo Plasencia, representantes este año de los matrimonios de la Isla. La pareja estará acompañada por diversas representaciones infantiles y juveniles de La Palma. Previamente desfilarán los niños y las niñas portando cestas de flores durante la procesión delante de la Patrona, mientras que la mencionada dama sostendrá un cojín de terciopelo rojo bordado en oro sobre el que irá una rosa natural. Ésta será colocada en las manos de Nuestra Señora de Las Nieves, junto a la “Rosa Áurea” de oro macizo que le regalara doña Manuela Sotomayor en 1960 y que lleva en las grandes solemnidades. A veces el lugar elegido para colocar la flor es la base de plata al lado del creciente de luna de la Virgen. A los aplausos de los presentes se añadirán el repique de campanas y la explosión de voladores. Emotivo instante en el que siempre se resbala más de una lágrima.

La concentración espiritual y majestad icónica que emana del rostro de esta imagen, esquemáticamente idealizado, refleja lo eterno y sobrenatural. Pérez Morera continuaba diciendo que “tal vez a ello se debe la poderosa atracción que ejerce sobre quien lo contempla y la devoción despertada a través de los siglos”. Fray Diego Henríquez en 1714 decía: “el rostro es perfecto y lleno; los ojos, rasgados y abiertos que parecen mirar a todas partes; las mejillas rosadas; el color moreno, no con exceso obscuro; ostenta majestad y mueve a veneración y devoción…”

Los numerosos niños y niñas que han participado en la procesión portando ramos y cestas de flores las repartirán, una vez bendecidas por el sacerdote, a todas las madres presentes en la Plaza del Santuario.

Habrá un recuerdo especial para las madres difuntas. Se interpretará por Coros y Banda el “Himno a la Madre”, con letra de Gumersindo Galván de las Casas y música de Felipe López Rodríguez, ambos fallecidos.

Hasta hace unos años, la Virgen paraba y era girada unos instantes hacia la ventana de la casa rectoral para saludar a la madre de don Pedro Manuel, rector del Santuario, quien ya muy anciana no podía asistir a la procesión. Unos instantes cargados de emoción. El descanso de la procesión dejó de hacerse una vez falleció la señora.

Al paso de la procesión por la Calle del Museo Sacro, quedará bendecida la nueva rampa de acceso para personas con discapacidad, desde los aparcamientos que, en varios niveles, comienza estos días a mejorar el Excmo. Cabildo Insular de La Palma.

El fervor del pueblo imploraba su auxilio cuando alguna catástrofe asolaba la isla: epidemias, volcanes, langosta, sequías… Uno de los tantos prodigios que se le atribuyen fue el que sucedió en 1646, cuando se extinguió el primer volcán de Fuencaliente, día en que, según recogen las actas del Cabildo, “amanecieron las cumbres de esta isla llenas de nieve”.

Varios poetas de la Isla rendirán homenaje a la Virgen ofreciéndole algunas piezas poéticas y la agrupación Tuhoco del pago capitalino de Velhoco hará la ofrenda folklórica, consistente en danzas y cantos de la “Patria Chica” y ataviados con los preciosos trajes tradicionales.

Coros y Danzas Nambroque de La Palma de la capital (Medalla de Oro de Canarias en el año 2004, entre otros muchos galardones) ha venido clausurando –no ha sido así en algunas ediciones en la que los diversos pueblos de la Isla la han nombrado Alcaldesa Honoraria y Perpetua, etc.- el emotivo acto ante la venerada Imagen y la concurrencia. Esta admirada agrupación folclórica inició -hace ya cuarenta y dos años- esta entrañable “Fiesta de Las Madres”, conjuntamente con el Real Santuario y el desaparecido investigador palmero Alberto- José Fernández García.



José G. Rodríguez Escudero
GALERÍA:

La Virgen de Las Nieves viste traje de duelo por el obispo emérito Don Felipe Fernández

Tras el fallecimiento del prelado el pasado Viernes Santo, 3 de abril de 2012, y siguiendo con una tradición, en el Real Santuario se ha revestido a la venerada imagen de la Patrona de La Palma con un “Traje de Duelo”. Está confeccionado en valioso terciopelo de seda morado bordado por las monjas del cercano Monasterio de El Císter en hilos de oro fino con ornamentación floral de mediados del siglo XX. Se compone de faldón, corpiño con mangas y puños, manto amplio y vestido-túnica del Niño Jesús a juego. Este traje tiene la siguiente inscripción: “Este manto ha sido donado por el devoto Sr. D. Maximino Rodríguez Pérez residente en Cuba el 8 de septiembre de 1957”. Se da la circunstancia de que no se suele prender en él ninguna alhaja o joya, como símbolo de sobriedad y aflicción, aunque la Virgen sí lleva en torno a su cara el “rostrillo de diario” (cuajado de piedras preciosas), y no el de gala (mucho más valioso, de perlas y esmeraldas). Recordemos que la primera vez que aparece en los inventarios de su ermita una prenda de vestir perteneciente a la imagen es el 12 de julio de 1534, donde se dice: “una toca de seda vieja”. Tan sólo se viste con este conjunto morado con motivo del fallecimiento del Jefe de Estado, del Papa, del Obispo de la Diócesis, del Párroco del Santuario, del Capellán de Honor de la Virgen y, como decisión excepcional, en 1984 con ocasión del fallecimiento de Alberto José Fernández García. Había sido una persona muy vinculada a la Virgen y al Santuario, con el que siempre mantuvo una estrecha colaboración. Recordemos que, durante muchos años, este polifacético palmero tuvo a su cargo el alto honor de aderezar y vestir a la Sagrada Imagen. Con absoluto desinterés, además, hizo multitud de diseños y asesoró en temas histórico-artísticos a los responsables del templo. Entre muchos de sus trabajos se encuentra el galardonado Real Santuario Insular de Nuestra Señora de Las Nieves (Editorial Everest, León, 1980)
ASIETA tan sólo ha sido expuesta a la veneración de los fieles con estos ropajes en nueve puntuales ocasiones: tras la muerte del General Francisco Franco (1975); de los Papas Pablo VI (1978), Juan Pablo I (1978) y Juan Pablo II (2005); del mitrado Luis Franco Gascón (1984); ahora del Obispo Emérito Felipe Fernández (2012); de los clérigos Andrés de las Casas Guerra (1992, antiguo párroco) y de Luis Van de Walle Carballo (1987, anterior capellán de la Virgen; actualmente lo es Elías Yanes Álvarez, Arzobispo Emérito de Zaragoza) y Alberto-José Fernández García (1984). Este hermoso traje fue expuesto durante la V Muestra de Arte Sacro titulada «Misterios de Muerte y Resurrección», que tuvo lugar en el Real Santuario -por aquel entonces estaba siendo remozado-, en el marco del V Centenario de la Fundación de Santa Cruz de La Palma. Allí se dio cita una multitud de público –los visitantes superaron el número de veinte mil-, que apreció el valioso catálogo compuesto de 250 impresionantes obras de arte de los siglos XVI al XX (esculturas, pinturas, grabados, orfebrerías y tejidos). Tuvo lugar desde el 25 de abril al 17 de mayo de 1993. El vestido de “Pasión” o “Duelo” pudo ser admirado en el bajo coro (lado de la plaza) en el que también se ubicaban “Las Dolorosas”, el “Cuadro de la Divina Pastora” y algunos otros vestidos de la “Señora de La Palma”. Tan pronto fue nombrado el nuevo Papa Benedicto XVI, la “Morenita” cambió de vestimenta para la “Fiesta de las Madres”, fundada en el año 1971. Se trata de la segunda celebración mariana más solemne del año en el Santuario, después del 5 de agosto, onomástica de la Virgen de Las Nieves. Volviendo al asunto que nos ocupa, Nuestra Señora de Las Nieves, aderezada como emperatriz, conserva en su riquísimo vestidor numerosos trajes suntuosos, de todos los colores, para responder a todos los tiempos litúrgicos. Ortega Abraham nos informa de que “vestida de pasión la contempló Pedro Alvarez de Lugo Usodemar (1628-1706), que bordó una excepción en su obra lírica y filosófica, los únicos versos religiosos que se le conocen, y que explican en siguiente introito:
Colocó en suntuoso mausoleo la insigne
Parroquia de San Salvador
en la Isla de La Palma,
a la milagrosa imagen
de Nuestra Señora de Las Nieves,
un Jueves Santo, vestida de luto,
estando a la vista de un sol de justicia
y manjar de gracia.
A este intento es el soliloquio
de estas quintillas.
¿El verter perlas la aurora
es porque amanece ahora?
Pero no, pues llega a ser
negro el color y al nacer
tirio esmalte lo colora.
¿Por estar el sol de frente
y ser nieve transparente
son cristalinos desmayos?
Mas no, que solares rayos
lo acercan continuamente.
Más de luz vital escaso
yendo el sol, Cristo, al ocaso
con evidencias colijo
que lloran del sol su Hijo
dos soles el fatal caso”.
ORTEGA ABRAHAM, Luis. «La Señal del Reo y María de Los Dolores», en Programa de la Semana Santa 2006, Santa Cruz de La Palma, 2006 POGGIO CAPOTE, Manuel . «De tanto corazón la fe rendida: la Virgen de las Nieves y la cultura popular. Notas históricas y etnográficas», María y es la nieve de su nieve. Favor; esmalte y matiz, Servicio de Publicaciones de la Caja General de Ahorros de Canarias, publicación nº 459, Colección Arte nº 85, 2010
José Guillermo Rodríguez Escudero

Los Enanos de la calle Garachico


1950 fue un año muy peculiar por la serie de funciones vinculadas a la célebre Danza de Enanos. Por aquel entonces, el tradicional baile llegó a ejecutarse no sólo en la jornada marcada por el programa municipal de las fiestas de la Bajada de la Virgen de las Nieves, esto es el jueves 22 de junio; además, el mágico espectáculo volvió a representarse el 29 de julio, en el estreno de un nuevo día dedicado a la danza, poco antes de la subida de la imagen mariana al santuario. Por último, el 24 de octubre de 1950, los Enanos clausuraron el año con una exhibición en la explanada del muelle, en el cierre de la visita oficial de Franco a La Palma. Estas dos últimas representaciones fueron promovidas al margen del programa municipal: una, obligada dadas las exigencias que demandaba la afluencia de público al espectáculo y que, a partir de este instante, se ha consolidado de manera plena en el calendario lustral; la otra, puntual y claramente interesada desde un punto de vista político, conformada en aras de agradar al entonces jefe del Estado.

Cabría recordar que en la Bajada de la Virgen de 1950, la Danza de Enanos se interpretó con libreto de José Lozano Pérez (1890-1951) y música de Domingo Santos Rodríguez (1902-1979), autor asimismo de la celebérrima polca Recova, ejecutada en la segunda parte del espectáculo; la alegoría escogida para esta edición fue la de consejeros. Lo curioso es que en el expresado año no sólo concurrieron las tres convocatorias reseñadas, más o menos oficiales, de la popular danza. En el verano llegaron a consumarse dos espontáneas, ingenuas y oficiosas representaciones infantiles. De la primera, organizada por un reducido grupo de niños, vecinos de la calle Jorós, conocida como “Blanca Nieves y los siete enanitos”, existe un artículo periodístico publicado por Antonio Javier González Díaz. De la segunda, promovida en la calle Garachico por un conjunto de jóvenes, no queda hoy en día otro testimonio que la memoria de sus promotores y participantes. Por esta razón, antes de que las vicisitudes de esta última recreación no canónica de la Danza de Enanos se diluyan en el tiempo (dada su modestísima puesta en escena y, por tanto, su ausencia en cualquier fuente escrita), conviene que describamos sus incidencias. Nuestro objetivo es sumar una nueva página a la historia de los ancestrales Enanos, uno de los números festivos de mayor arraigo en Canarias.

De igual forma a “Blanca Nieves y los siete enanitos”, en el estío de 1950, un grupo de niños, vinculados esta vez a la céntrica calle Garachico, preparó una ingenua Danza de Enanos. Se trataba de una imitación de la segunda parte del espectáculo (el baile de liliputienses con su polca). Con este propósito, los promotores buscaron varas de madera, papel y otros complementos con el fin de confeccionar caretas, indumentaria y gorros. Las varillas se consiguieron de la matriz en que venían liados los rollos de telas, cedidas por los comercios de Hugo Martín, Triana, José Cabrera Rodríguez y don Félix (en los bajos del Casino); el papel provino del embalaje de los fideos, solicitado a las fábricas de pastas de la localidad; el cabello y las barbas se prepararon a partir de zaleas, en uso entonces como parte de los pañales infantiles. Para disponer y montar todo el entramado se utilizó una amplia habitación dedicada al juego de la vivienda familiar de los Pérez Acosta (calle Garachico, nº 19). Además, los jóvenes se sirvieron de la ayuda de sus progenitoras en tareas de costura; el dibujo de los rostros fue realizado por doña Paulita Acosta Expósito, pintora aficionada, madre de dos de los niños participantes y anfitriona, junto a su marido, Mauricio Pérez Santiago, de la casa y del cuarto de juegos. Las edades de sus integrantes se encontraban comprendidas entre los 6 y los 11 años.

En una tarde indeterminada de un día laborable de finales de julio o principios de agosto, las notas de la Danza de Enanos volvieron a sonar una vez más; lo hacían ahora de un modo mucho más popular: cantada al unísono por el grupo de infantes partícipes y por el corro de concurrentes. Los Enanos salieron de la casa de los Pérez Acosta y, para asombro de los transeúntes que por allí pasaban, desplegaron su cándido entretenimiento. En primer lugar, en la misma calle Garachico, luego, en la placeta de Borrero, a continuación, al pie de la antigua escuela real, en la actualidad Juzgados (calle Anselmo Pérez de Brito), por último, en el tramo inicial de Álvarez de Abreu, frente al domicilio de Catalina Pérez González. Asimismo, se tenía previsto algún otro punto de representación, no consumado finalmente debido a las contundentes protestas de un componente de la danza oficial de Enanos ante las autoridades civiles. Ello motivó que, poco después del comienzo de las actuaciones, un guardia municipal acudiera a la vivienda de la familia Pérez Acosta a dar cuenta de las quejas e impedir que los enanos infantiles prosiguieran su peregrinaje.

Como legado de aquellas aventuras sólo ha pervivido una instantánea tomada en la placeta de Borrero, quizás por un afortunado fotógrafo que transitaba por allí en aquel momento; en primer plano, aparecen los ochos componentes de esta danza ataviados con la indumentaria característica: Agustín y Mauricio Pérez Acosta, Apeles Gmelch Díaz, Eladio Rodríguez Ortega, Antonio Peña Aparicio, León Cobiella Pereira, Agustín Amaro Vázquez y Manuel Duque Galván; detrás, un numeroso grupo de jóvenes mayores, entre los que se distingue a Óscar Amaro Cabrera, Luis Gmelch Díaz, Carlos Duque Galván, Javier Cobiella Cuevas, Idafe Plata Rodríguez, Juvenal Pérez Amaro o Eugenio Carballo Benítez, algunos de ellos colaboradores del evento.

Aunque los Enanos de la calle Garachico no fueron otra cosa que una recreación muy modesta del célebre baile lustral, su recuerdo no deja de resultar llamativo. 1950 ha quedado de este modo como un año distintivo en la historia de la Danza de Enanos, en el que cupieron funciones tradicionales, novedosas, políticas e infantiles. La mezcla de creatividad, arrojo y humor tendida por aquellos jóvenes es una nueva muestra palpable de la enjundia que poseen las manifestaciones festivas de nuestra ciudad; sin duda alguna, uno de sus tesoros más preciados.

*Cronista Oficial de Santa Cruz de La Palma

Publicado en el Diario de Avisos el 10/08/11:
http://www.diariodeavisos.com/2011/08/10/islas/la-palma/los-enanos-de-la-calle-garachico

Distinción honorífica: Medalla de Oro al Real Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves (Enlace)


Parte I: "Invocada orgullosamente como Patrona de la Isla, el culto a la venerada y amada “Virgen Negra de La Palma”, es el denominador común que aú..."

Parte II: "El Papa Pío XII, mediante Breve Pontificio dado en Roma el 13 de noviembre de 1952, reconoció y declaró..."

Fuente: www.mundolapalma.com

Ofrenda de la presidenta del Cabildo de La Palma, Guadalupe González Taño a la Virgen de Las Nieves - 5 de Agosto de 2010


Hoy Nuestra Señora de Las Nieves vuelve a su Santuario.

Atrás quedan más de un mes de festejos en tu honor.

Hemos hecho acrobacias, iluminado con pandorgas la ciudad, bailado elegantemente el Minué, los enanos han danzado en tu honor, realzado con escénico esmero los cuatro elementos que conforman el mundo terrenal, ángeles han loado tu entrada en la ciudad, carrozas y festivales han realzado tu fiesta.

Una vez más, como sesenta y seis veces antes, has visitado nuestras casas. Cuando hace más de trescientos años el obispo García Jiménez instituyó esta tradición, poco podía imaginar lo que supondría hoy para nosotros. Bajas desde entonces, Señora, para dar consuelo a nuestra aflicción, paz a nuestros hogares, ayuda a los que la necesitan. Has vuelto a bajar una vez más para brindarnos de nuevo tu aliento y tu sosiego.

En estos momentos de dificultad, Señora, has sido una luz en el camino, has sido, Virgen de Las Nieves, la causa de nuestra alegría.

Nos has devuelto, Madre, el orgullo y la ilusión de ser palmero, nos has recordado que este pueblo fuerte y unido que te ama, sabrá salir adelante. Has brindado una sonrisa a los que la precisaban, has consolado como nunca a los que por razones de salud o laborales más lo necesitan.

Te rogamos hoy, Madre de todas las Madres, por tus hijos los palmeros, por lo de aquí o en cualquier lugar del mundo están sufriendo, por los que han venido a verte y por aquellos que por algún impedimento no han podido venir.

Te ofrecemos Señora de Las Nieves nuestro esfuerzo diario, ayúdanos a superar esta etapa difícil, danos sabiduría para encontrar el camino correcto, paz de espíritu para ayudar a nuestros semejantes.

Nuestra ofrenda material, Virgen de Las Nieves, tiene que ver con aquellos que simbolizan el cariño y el fervor de todos los palmeros.

Los enanos que danzan cada cinco años en tu honor representan en este cuadro al pueblo que te ama. Danzantes anónimos como nosotros te visten y engalanan para bajar a vernos. Esperamos que este cuadro te recuerde en estos cinco años cuanto te queremos.

Vuelve ahora Madre de Las Nieves a tu paz y tu sosiego en esta casa, que es la nuestra. Seguiremos implorándote desde el silencio callado de cada oración, de cada vela encendida.

No nos olvides Madre de Las Nieves, nosotros a ti no te olvidaremos, Empezamos desde hoy a preparar tu próxima Bajada, danos ánimos y fuerzas para seguir adelante hasta dentro de cinco años.

¡Viva la Virgen de Las Nieves!

Guadalupe González Taño
Presidenta del Cabildo de La Palma